Oda a tu abrazo o el origen de la espuma del mar en tu pecho
Es el corazón, su latir fuerte,
que provocan un vaivén en mí,
agitan la respiración en mis labios, a la orilla de tu pecho.
Tu pelo rizado, alborotado, se enreda entre mis dedos…
…y no hay nada como dejar que se me hundan los pies en la arena con el ir y venir de las olas en el mar.
…y no hay nada como dejarme llevar, entrelazando, piernas, brazos, manos y pies, en el vaivén de tu latir, es siempre un soplo de vida, de placer, como estar dormido al amanecer.
