Realidad y fantasía I
Y ocurrió todo a la vez, lo que era verdad, lo que era mentira.
No sabía si vivía la realidad o la fantasía.
Pelé una manzana, me comí su carne, las semillas y después la piel.
Comprendí la diferencia entre pez y pescado, después lloré.
Saqué al perrito a pasear y compuse la canción “Tralalá”, desentoné y resultó mentira.
El pez se comió la manzana sin mondar y después cantó mi canción entonando a la perfección y fue verdad; supe que vivía en mi mundo de fantasía.
